Castaños Guzmán critica la pasividad internacional ante la crisis en Haití
El vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, aseguró este martes que la comunidad internacional ha dado “ni un paso” para abordar la grave crisis que atraviesa Haití. Sus declaraciones surgen en medio de las quejas de varios organismos internacionales sobre la situación en el vecino país, y coinciden con los comentarios del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien también criticó la falta de acción de la Organización de Estados Americanos (OEA) frente a la crisis humanitaria y de seguridad en Haití.
Castaños Guzmán destacó que, debido a la proximidad y vulnerabilidad de la República Dominicana, ha sido este país el que ha tenido que cargar con el peso de la crisis haitiana, señalando que la nación dominicana, al ser «el país más débil» de la región, ha asumido las responsabilidades que deberían corresponder a la comunidad internacional.
«Esto no es una preocupación exclusiva del secretario de Estado de los Estados Unidos. Esto es lo que nosotros hemos venido denunciando», expresó Castaños Guzmán durante su intervención en el Segundo Congreso Nacional de Ética y Juventud, al referirse al mensaje de Rubio sobre la necesidad de que la OEA tome acciones concretas frente a la situación en Haití.
El vicepresidente de Finjus también advirtió que si la crisis en Haití continúa sin ser abordada, no solo afectará a la República Dominicana, sino a toda la región. “Si la nación haitiana se desacalabra, no solo nos afectará a nosotros, sino a todos los países del área”, afirmó, haciendo un llamado urgente a la colaboración internacional.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, cuestionó públicamente la falta de iniciativa de la OEA para intervenir en la crisis haitiana. En una sesión del Senado de Estados Unidos, Rubio instó a la organización a liderar una misión internacional de paz en Haití, señalando que el Gobierno de Estados Unidos está dispuesto a desempeñar un papel de liderazgo, pero necesita la cooperación de otros países de la región.
«Eso significa que organizaciones como la OEA, a la que contribuimos bastante, den un paso al frente y proporcionen una misión con países miembros para abordar el problema de Haití, que está a punto de dar un giro muy dramático si no se aborda con prontitud», comentó Rubio. Además, subrayó que su país no está planteando una amenaza ni considerando retirarse de la OEA, sino que busca alentar a los socios internacionales a involucrarse más activamente en la resolución de la crisis.
Las declaraciones de Rubio se producen después de una reunión entre el funcionario estadounidense y el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, en la que ambos líderes discutieron la situación de Haití, un tema que continúa siendo una de las mayores preocupaciones para la región.
El panorama sigue siendo incierto para Haití, cuyo colapso social y político podría tener repercusiones graves para la estabilidad en el Caribe y América Latina si no se toman medidas urgentes para mitigar la crisis.



