Una reciente encuesta realizada por la Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido) en 45 colmados del Distrito Nacional reveló una preocupante realidad: una gran parte de los servicios de entrega a domicilio en motocicleta está siendo realizada por menores de edad, cuyas edades oscilan entre los 12 y los 18 años.
De acuerdo con los datos levantados entre los meses de abril y mayo de 2025, el 62 % de los colmados encuestados emplean adolescentes como repartidores, muchos de los cuales no poseen licencia de conducir, desconocen las normas básicas de tránsito y operan sin el equipo de protección obligatorio, como cascos y chalecos reflectantes.
Además, el estudio detectó comportamientos de alto riesgo entre estos jóvenes conductores, incluyendo exceso de velocidad, circulación en sentido contrario, uso del celular mientras conducen y maniobras temerarias en zonas urbanas densamente pobladas.
Riesgo normalizado
Claudio en Moto, coordinador de seguridad vial para motociclistas de la Fundación Movido, expresó con firmeza su preocupación ante esta práctica, que calificó de “peligrosa y alarmantemente normalizada”.
“Estamos frente a una práctica peligrosa y normalizada. El uso de menores como ‘deliveries’ no solo viola las leyes laborales y de tránsito, sino que representa un riesgo inminente para su integridad física y la de todos los ciudadanos. No se puede seguir ignorando esta realidad,” advirtió.
La encuesta combinó observaciones en campo, entrevistas a encargados de colmados y testimonios de comunitarios. En el 70 % de los negocios visitados, los propietarios admitieron no exigir licencia de conducir ni experiencia previa a los jóvenes contratados, y en muchos casos argumentaron que se trata de “muchachos del barrio” o familiares de confianza.
“El trabajo no debe costar vidas, y mucho menos cuando se trata de nuestros jóvenes. La informalidad y la indiferencia no pueden seguir ganando terreno en las calles del Distrito Nacional,” agregó Claudio en Moto.
Llamado a las autoridades
Ante este panorama, la Fundación Movido hace un llamado urgente al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y al Ministerio de Trabajo, para que asuman un rol más activo en la regulación y fiscalización de esta problemática.
Entre las acciones recomendadas por la fundación se encuentran:
Fiscalización rigurosa de colmados y otros comercios que emplean motociclistas.
Prohibición efectiva del trabajo infantil en el sector de reparto motorizado.
Campañas nacionales de concientización sobre los peligros del trabajo infantil en motocicleta, la seguridad vial y la responsabilidad empresarial.
Movido concluye su informe advirtiendo que la falta de acción inmediata puede derivar en consecuencias fatales, tanto para los menores involucrados como para los ciudadanos que comparten el espacio vial.



