La Ley 108-10, promulgada en 2010, ha sido fundamental para el crecimiento de la industria cinematográfica en la República Dominicana. Esta legislación ha permitido la producción de 437 películas dominicanas y 373 extranjeras, posicionando al país como un destino atractivo para la inversión cinematográfica. Además, ha generado más de 25,000 empleos directos, de los cuales el 55% son ocupados por mujeres, y ha fomentado la creación de más de 375 microempresas vinculadas al sector.
Sin embargo, en 2024, un proyecto de reforma fiscal propuesto por el diputado Rogelio Genao planteó la eliminación de varios artículos clave de esta ley, incluyendo los artículos 34 y 39, que ofrecen incentivos fiscales tanto para la producción local como para la inversión extranjera. Esta propuesta generó preocupación en el gremio cinematográfico, ya que podría afectar la estabilidad y el crecimiento del sector.
A pesar de la incertidumbre generada, el sector cinematográfico dominicano logró que el proyecto de reforma fuera retirado. ADOCINE, la Asociación Dominicana de Profesionales de la Industria del Cine, jugó un papel crucial en este proceso, presentando un análisis detallado del impacto económico y social de la ley y movilizando a la comunidad cinematográfica para defender los incentivos fiscales.
En la actualidad, la industria cinematográfica dominicana continúa su desarrollo. Entre enero y mayo de 2025, se han filmado siete producciones nacionales bajo el artículo 34 y cuatro internacionales bajo el artículo 39. Además, se han emitido permisos para futuras producciones, lo que indica una reactivación del sector tras la incertidumbre causada por la reforma fiscal propuesta.
En resumen, la Ley 108-10 ha sido un motor clave para el desarrollo de la industria cinematográfica en la República Dominicana, y su preservación es esencial para mantener el crecimiento y la competitividad del sector en el ámbito internacional.


