El robo de tapas de alcantarilla se ha convertido en una amenaza constante para la seguridad vial en Santo Domingo. Delincuentes sustraen estas piezas, en su mayoría de hierro fundido, para venderlas como chatarra, dejando agujeros peligrosos en calles y aceras que ponen en riesgo tanto a peatones como a conductores.
El fenómeno, que afecta a barrios de todas las clases sociales, ha obligado a los residentes a recurrir a soluciones improvisadas como tapar los huecos con neumáticos, piedras, llantas viejas o trozos de madera. Sin embargo, estos métodos no eliminan el peligro y en muchos casos agravan la obstrucción del drenaje pluvial, empeorando las inundaciones.
Iniciativas oficiales ante una problemática persistente
Durante su participación en «La Semanal con la Prensa», el presidente Luis Abinader se refirió brevemente al tema, recordando que desde hace dos años, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) inició un plan piloto para instalar tapas de plástico en zonas vulnerables al robo. “Esto tengo que ver cómo ha ido avanzando”, admitió el mandatario este lunes, cuando fue cuestionado sobre el estado del proyecto.
Por su parte, la Alcaldía del Distrito Nacional (ADN) informó a Diario Libre que desde junio de 2024 hasta mayo de 2025, su Dirección de Mantenimiento y Obras Comunitarias ha colocado 621 tapas y 385 rejillas en diferentes puntos de las tres circunscripciones del Distrito Nacional.
Estas nuevas instalaciones utilizan materiales alternativos como fibra de vidrio reforzada con resina de poliéster, los cuales no tienen valor de reventa como chatarra, lo que disuade a los ladrones.
“Estamos trabajando en la instalación de tapas y parrillas con materiales no metálicos para evitar que sean sustraídas e ir disminuyendo el robo”, explicó la Alcaldía en su comunicado.
Riesgos y consecuencias
Ingenieros viales y expertos en seguridad pública han advertido que la ausencia de tapas de alcantarilla puede provocar accidentes graves, especialmente durante la noche o en condiciones de lluvia. Las motocicletas y bicicletas son particularmente vulnerables, aunque también se han reportado incidentes con vehículos que caen en los huecos, provocando daños mecánicos severos.
Además del riesgo físico, los huecos abiertos representan una amenaza para la salud pública, al exponer a las personas a aguas residuales o contaminadas.
Llamado a la ciudadanía y nuevas tecnologías
La Alcaldía ha hecho un llamado a la ciudadanía para denunciar casos de robo o vandalismo relacionados con la infraestructura urbana y ha iniciado una evaluación para incorporar sensores y marcadores de localización en las nuevas tapas, como parte de una estrategia de monitoreo inteligente a mediano plazo.



