Cansados del abandono y la falta de respuestas por parte de las autoridades, residentes de varias comunidades del municipio de Loma de Cabrera anunciaron una jornada de protesta para exigir la reparación urgente de la carretera que conecta el Cruce de La Lana y Manuel Bueno con el centro del municipio, en la provincia fronteriza de Dajabón.
Los comunitarios denuncian que el tramo, de vital importancia para la economía local, se encuentra en condiciones deplorables, dificultando el transporte de personas, productos agrícolas y ganado, y poniendo en riesgo la vida de quienes deben transitarlo diariamente.
“La carretera está tan mala que ni los burros quieren pasar por aquí. He perdido animales y, en varias ocasiones, se me ha volcado la camioneta cuando llueve. Nadie nos escucha”, expresó con frustración el ganadero Juan José Rodríguez, quien ha sido uno de los principales voceros de la protesta.
Además del peligro para la vida y la actividad económica, los residentes también señalan que el mal estado de la vía limita gravemente el acceso a servicios esenciales, como salud, educación y transporte.
“Aquí no entran ambulancias cuando llueve, los niños llegan empapados a la escuela, y a veces no pueden llegar. Estamos aislados, olvidados”, dijo Ana Estévez, una residente de 65 años, que ha vivido toda su vida en la zona y asegura que “nunca ha visto esta carretera en buenas condiciones”.
La comunidad afirma que lleva años solicitando la intervención del Ministerio de Obras Públicas, pero solo han recibido promesas. En varias ocasiones, brigadas han realizado trabajos parciales o superficiales que no resisten ni una temporada de lluvias.
Aislamiento, pérdidas económicas y promesas incumplidas
La carretera en cuestión conecta una zona agrícola y ganadera clave para el sustento de cientos de familias rurales. Por ella circulan diariamente productos como plátanos, café, yuca, leche y carne hacia los mercados del centro de Loma de Cabrera y otras comunidades de Dajabón.
El deterioro de la vía ha provocado pérdidas económicas cuantificables, según productores locales, debido a que los camiones no pueden acceder con facilidad, los costos de transporte han aumentado y muchos clientes optan por no hacer negocios con los agricultores de la zona.
“Esto ya no es solo una incomodidad, es una amenaza a nuestra forma de vida. Si no arreglan esto pronto, muchos vamos a tener que abandonar el campo”, advirtió Rodríguez.
Llamado a las autoridades
Los organizadores de la protesta anunciaron que se movilizarán pacíficamente frente al ayuntamiento municipal y que, de no obtener una respuesta concreta con fecha de inicio de los trabajos, realizarán paros comunitarios y se plantean bloquear temporalmente el tránsito en el Cruce de La Lana como medida de presión.
“Hemos agotado todas las vías institucionales. Ya es hora de que nos escuchen. No pedimos lujos, pedimos dignidad”, expresó uno de los dirigentes comunitarios.



