Obreros que llevan varios días exigiendo el pago de la bonificación correspondiente al año 2024 por parte de la contratista del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande (PMPMG) fueron dispersados con dureza por agentes de la Policía Nacional en el entorno de la obra.
Agentes de la unidad antimotines de la Policía se presentaron en el lugar de la protesta y, sin mediar palabras, lanzaron gases lacrimógenos de manera indiscriminada para dispersar a los obreros. Los trabajadores llevaban días exigiendo el pago de la bonificación que consideran les corresponde por ley.
La represión policial fue particularmente severa, ya que los gases lacrimógenos afectaron a una escuela ubicada en el centro de la comunidad Monte Grande. Según relató Santo Esteban Ferreras, miembro del Comité de Defensa de los Afectados por la Presa Monte Grande en la comunidad de Hato Nuevo Cortés, la situación generó caos en la zona.
Debido a la fuerte presencia de los gases, la dirección del centro escolar se vio obligada a suspender las clases, ya que numerosos padres se acercaron a la escuela a recoger a sus hijos e hijas, algunos de los cuales fueron sacados desmayados del recinto educativo. Los gases lacrimógenos no solo afectaron al alumnado, sino que también obligaron al profesorado y al personal administrativo a abandonar las instalaciones para garantizar su seguridad.
Un video enviado a este medio muestra a un contingente de efectivos policiales apostados en la entrada del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande, en la zona donde los obreros protestaban por el pago que aseguran les corresponde. Los trabajadores habían tenido reuniones previas con la gerencia de la empresa Andrade Gutiérrez, responsable de la ejecución de la obra, considerada como el “metro del Suroeste”, en las que participó la gobernadora de la provincia Barahona, Oneida Féliz Medina, sin recibir respuestas concretas sobre su demanda de pago.
A pesar de que el receptor de agua de la presa de Monte Grande fue inaugurado por el presidente Luis Abinader el año pasado, decenas de obreros continúan trabajando en el proyecto, aún sin ver resueltas sus demandas salariales.



