El victimismo crónico: cuando la queja constante afecta la salud emocional
Santo Domingo.– Todos experimentamos momentos de frustración y descontento, pero para algunas personas, la queja constante se convierte en parte de su vida diaria, afectando su bienestar y relaciones. Según el psicólogo Xavier Molina, este comportamiento puede estar relacionado con lo que se conoce como victimismo crónico, una actitud que distorsiona la forma en que se percibe el mundo y las relaciones con los demás.
El victimismo crónico se caracteriza por la tendencia a ver todo como un ataque personal, interpretar comentarios o situaciones cotidianas como ofensas y culpar a factores externos, como la pareja, el jefe o las circunstancias, sin asumir responsabilidad por las propias acciones. Este patrón, según Molina, se convierte en un ciclo difícil de romper, donde la persona no busca soluciones, sino validación.
Entre los síntomas más comunes de este comportamiento se encuentran la constante queja, la falta de autocrítica y la negativa a reconocer los propios errores. Esto puede tener un impacto negativo en las relaciones personales, ya que crea un entorno emocional tóxico tanto para quien lo padece como para quienes lo rodean.
Sin embargo, la buena noticia es que esta actitud puede cambiar. Molina destaca que el primer paso es reconocer el ciclo de quejas y buscar ayuda. La terapia cognitivo-conductual, enfocada en trabajar la autoestima y la responsabilidad personal, es una de las opciones más efectivas para abordar este problema.
El entorno también juega un papel crucial. Familia, amigos y pareja deben aprender a poner límites y evitar alimentar el rol de víctima mediante una atención excesiva o sobreprotección. Así, el cambio hacia una mentalidad más responsable y positiva es posible.
La constante queja puede ser un indicio de un malestar más profundo, pero con el enfoque adecuado, es posible transformar esa actitud y mejorar la salud emocional.



