Semana Santa es una de las temporadas de viajes más esperadas del año, y el momento perfecto compartir en familia y explorar nuevos destinos.
Sin embargo, mientras millones de personas planifican sus vacaciones para descansar y disfrutar, los ciberdelincuentes afinan sus estrategias para engañar a los viajeros desprevenidos.
Aprovechando el aumento en la demanda, los estafadores despliegan phishing para robar información personal y financiera de los usuarios.
Según un reciente informe de Kaspersky, durante el 2024, los ciberdelincuentes han perfeccionado sus trampas con sitios web falsos de aerolíneas y plataformas de hospedaje.
La mecánica es sencilla pero efectiva: al intentar concretar una reserva en estos portales fraudulentos, el usuario es inducido a ingresar su nombre de usuario y contraseña.
En algunos casos, las páginas de phishing combinan elementos de marcas de hospedaje reconocidas en una misma interfaz para aumentar su credibilidad. Uno de los principales problemas es que aún el 16% de los latinoamericanos admite no saber cómo identificar una página web falsa, y el 9% no verifica si la URL es segura al realizar compras en línea, como informa el estudio Resaca Digital de la compañía.
Tácticas fraudulentas
Pero la estafa no termina ahí. Algunas tácticas más elaboradas incluyen formularios que simulan procesos reales de reserva, solicitando detalles adicionales como el propósito del viaje y datos bancarios.
Para generar urgencia y presionar a la víctima, los sitios fraudulentos muestran alertas sobre la escasez de habitaciones disponibles y la inminente expiración de la tarifa. Una vez se ingresa la información financiera, no se realiza ningún cargo como parte del proceso de reserva. En realidad, los estafadores utilizan esos datos para robar directamente los fondos de las tarjetas.
No solo los viajeros están en la mira de los criminales digitales. Las agencias de viaje y sus empleados también son objetivos de estos ataques. Con acceso a una cuenta corporativa, los estafadores pueden ejecutar transacciones en nombre del empleado y acceder a valiosas bases de datos de clientes.
Otra táctica común consiste en mensajes fraudulentos que instan a los propietarios de alojamientos a “administrar su propiedad”, redirigiéndolos a páginas falsas donde sus credenciales son robadas.



