Barbecue, líder de la coalición de bandas más poderosa de Haití, pide diálogo y amenaza con respuestas violentas
El jefe de la coalición de bandas armadas más poderosa de Haití, Jimmy Chérizier, conocido como Barbecue, manifestó este lunes que el diálogo es la única vía para sacar al país de la grave situación de violencia en la que se encuentra. Sin embargo, también advirtió que las autoridades y los ciudadanos deben prepararse para «respuestas sangrientas» tras las recientes operaciones policiales en su contra.
En un video difundido en las redes sociales, Barbecue instó a un proceso de diálogo en el que los diversos actores del país puedan discutir sus diferencias. «Lo único que puede sacar a este país de la situación en la que se encuentra es el diálogo. Sentémonos juntos para discutir lo que queremos», expresó el líder de las pandillas. Sin embargo, su mensaje no fue exento de amenazas, ya que también advirtió que la violencia no se detendrá.
Barbecue aseguró que la muerte de los jefes de las bandas, como él mismo, no contribuiría a mejorar la situación del país. En sus palabras, «matar a los jefes de las bandas no llevará a ningún lado».
El líder de la coalición Vivre Ensemble (Vivir Juntos) también hizo referencia a una operación policial llevada a cabo el pasado sábado en su bastión en Bas de Belmas, en Puerto Príncipe. En el ataque, que involucró el uso de drones por parte de la Policía Nacional Haitiana (PNH), Barbecue aseguró que estuvo a punto de morir, pero fue rescatado por sus lugartenientes. «Prepárense. Hoy es 3 de marzo de 2025. Prepárense para la respuesta cuando llegue. La reacción debe ser más fuerte que la acción», advirtió.
En su mensaje, Barbecue instó a la población a no salir a las calles en los próximos días, alegando que «no tiene nada que perder». En un tono desafiante, agregó: «Soy un esclavo de los campos», haciendo referencia a su origen humilde y su aparente falta de miedo ante las fuerzas del orden.
El líder de las pandillas también respondió a las acusaciones que se han hecho en su contra, particularmente sobre su implicación en la masacre de La Saline en 2018. Afirmó que las acusaciones en su contra eran injustas y que, a pesar de las críticas, había decidido quedarse en Haití para luchar por lo que considera su dignidad, en lugar de huir a un país vecino como la República Dominicana.
En cuanto a las recientes operaciones policiales, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, confirmó que varios pandilleros fueron abatidos durante las acciones del fin de semana, mientras las fuerzas de seguridad continúan intensificando su lucha contra las bandas que siembran el terror en el país.
La situación en Haití sigue siendo tensa, con la población atrapada entre la violencia de las pandillas y las respuestas de las fuerzas del orden, que parecen no lograr frenar el avance de los grupos armados.



