El ajedrecista Boris Spassky, exjugador ruso nacionalizado francés que fue campeón del mundo entre 1969 y 1972, deja tras su muerte un legado de triunfos y de momentos únicos como su duelo, aunque lo perdería, contra el estadounidense Bobby Fisher, en plena Guerra Fría.
Nació en Leningrado, hoy San Petersburgo, el día 30 de enero de 1937 y falleció el 27 de febrero de 2025, a los 88 años, según informó la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE)
Tuvo una infancia difícil tras la muerte de sus padres en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, y él fue evacuado junto con otros niños a la ciudad de Kira, en la que permaneció hasta 1946. Regresó a su ciudad natal e ingresó en el Club de Ajedrez de la Casa de los Jóvenes.
Con 18 años fue cuarto en el Campeonato absoluto de la URSS de 1956, que ganó Mark Evgenievich.
Spassky seguiría con su fulgurante carrera y en 1965 ganó las partidas del torneo de candidatos y obtuvo el derecho a enfrentarse, en 1966, a Tigran Petrosian por el título mundial, pero fue vencido por el campeón.
En 1968 volvió a ganar Spassky el torneo de candidatos y en 1969 sí derrotó a Petrosian y esta vez logró proclamarse campeón mundial.
Fue también declarado por entonces Mejor Deportista de la URSS y se le concedió la Orden de la Gloria.
Uno de los momentos cumbres de su carrera fue cuando en 1972 se enfrentó en Reykjavik (Islandia) al norteamericano Bobby Fischer por el título mundial, y fue vencido por el estadounidense (12,5 puntos frente a 8,5 en 21 partidas), que le arrebató así el título mundial.



