Al menos tres personas han muerto este viernes en la isla francesa de la Reunión, en el océano Índico, por el paso del ciclón Garance, que ha provocado lluvias torrenciales en algunas zonas y vientos huracanados.
Patrice Latron, el prefecto de la Reunión (delegado del Gobierno), ha explicado en declaraciones a la emisora France Info que la primera víctima mortal descubierta ha sido una mujer de una cincuentena de años en el sector de Domenjod, al este de la ciudad de Saint Denis, capital de la isla.
La Prefectura ha informado al mismo medio un poco después de una segunda persona muerta igualmente en Saint Denis como consecuencia de un incendio causado por un cortocircuito.
Latron también ha informado de que había dos personas desaparecidas en Saint Paul, al noroeste de la isla.
Cerca de allí, en la localidad de Eperon tres personas han sido arrastradas por una avalancha de agua y barro, pero han podido ser rescatadas por los servicios de salvamento, que han trasladado a un hombre de una treintena de años al hospital herido en una pierna.
Las autoridades habían llegado a decretar la alerta violeta el jueves por la noche, con la que se advertía de un peligro inminente y se imponía el confinamiento de toda la población, incluso de la policía y de los servicios de rescate.
A mediodía se ha pasado a la alerta roja, con la que se continúa pidiendo a los habitantes que sigan confinados, y que va a mantenerse activa hasta el sábado, según el prefecto.



