La Unión Clasista de Trabajadores (UCT) rechazó el incremento fraccionado del salario mínimo en el sector privado no sectorizado, por considerar que no representa una mejora sustancial en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Asimismo, indicaron que según estudios de organismos internacionales, el salario real en la República Dominicana ha disminuido en un 75% en relación con su aporte a la productividad, mientras que la economía sigue creciendo y las ganancias del gran empresariado aumentan
considerablemente.
Además, datos de la Fundación Friedrich Ebert (FES), la OIT y la CEPAL confirman que el poder adquisitivo de los trabajadores dominicanos ha caído drásticamente en los últimos 20 años, con salarios reales cada vez más alejados del crecimiento económico del país, agregaron los trabajadores.
«El hecho de que el 8 % del incremento no se aplique hasta febrero de 2026 significa que los trabajadores no recibirán el beneficio de inmediato, mientras que la inflación seguirá erosionando su capacidad de compra», manifestó Juan Núñez, secretario general.
En ese orden, sostuvo que este tipo de aumentos fraccionados debilita cualquier impacto positivo sobre el poder adquisitivo, ya que el costo de la vida sigue en ascenso sin una compensación real.
Los dirigentes sindicales reafirmaron que solo un aumento del 37.5 % permitiría reducir la brecha entre el salario real y la productividad laboral, devolviendo parte del poder adquisitivo perdido en las últimas décadas.
Insistieron en que el ajuste salarial debe basarse en la contribución de la fuerza laboral a la creación de riquezas, y no en criterios arbitrarios.
Mientras el gran empresariado registra millonarias ganancias año tras año, los trabajadores ven sus salarios cada vez más insuficientes para cubrir necesidades básicas, deploraron.



