La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) ha dado a conocer este domingo la suspensión global de todos sus empleados, con excepción de aquellos que desempeñan funciones críticas, lideran el organismo o están asignados a programas especialmente designados. Según un comunicado oficial publicado en su página web, la medida entrará en vigor a partir de las 11:59 p.m. del domingo 23 de febrero de 2025 (hora local), momento en que todo el personal de contratación directa será puesto en licencia administrativa. Esta decisión forma parte de un proceso de reestructuración que afecta también a la eliminación de al menos 1.600 puestos de trabajo en Estados Unidos, aunque fuentes como CNN y CBS mencionan que el número podría ascender hasta los 2.000 empleos.
El aviso también indica que aquellos empleados esenciales que deben continuar con sus funciones serán notificados en horas de la tarde, a las 5:00 p.m. (hora local), mientras que los afectados por la medida recibirán notificaciones específicas de manera individualizada. En cuanto al personal desplegado en el extranjero, la agencia se compromete a financiar su regreso voluntario y a garantizar que conserven el acceso a los sistemas del organismo y los recursos diplomáticos necesarios mientras regresan a sus hogares.
Esta drástica medida ocurre tras la reciente decisión de un juez federal que levantó una orden de restricción temporal que bloqueaba la suspensión de empleados de USAID. Esta orden había sido emitida en respuesta a una acción de la administración del expresidente Donald Trump, que ya había anunciado la reestructuración tras asumir el cargo el 20 de enero de 2025. La Administración Trump justificó esta reestructuración como parte de un esfuerzo para reducir el tamaño del gobierno federal, señalando que la agencia estaba funcionando con un exceso de personal y era una de las más activas en promover una agenda de intervención liberal en el exterior.
USAID, que emplea a más de 10,000 personas, tiene aproximadamente 4,800 trabajadores contratados de forma directa en el extranjero y en territorio nacional. La reducción de personal no solo afectará a los empleados estadounidenses, sino que tendrá un impacto global en los proyectos de ayuda internacional, lo que podría modificar el panorama de asistencia a países en desarrollo, según algunos analistas y defensores de la cooperación internacional.
La reestructuración también genera preocupación entre quienes apoyan el trabajo de USAID, ya que la agencia tiene un papel crucial en el apoyo a los países más necesitados a través de proyectos de salud, educación, infraestructura, y desarrollo económico. La decisión de suspender a su personal y reducir su tamaño podría, según algunos expertos, tener repercusiones a largo plazo en la influencia y el alcance de los programas de desarrollo exterior de Estados Unidos.
Este movimiento también ha suscitado opiniones divididas dentro de la política estadounidense, con defensores del recorte que lo ven como una forma de reducir el gasto público, mientras que otros consideran que socavará la capacidad de Estados Unidos para responder a crisis globales y cumplir con sus compromisos internacionales de ayuda.



