Ángel Ovalles, quien recientemente fue reconocido como Gerente del Año en la premiación oficial de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), anunció a través de una emotiva publicación en su cuenta de Instagram que tomaba la decisión de no continuar en su puesto como gerente general de las Águilas Cibaeñas. En su carta de renuncia, dirigida al presidente del Consejo Directivo, Víctor García Sued, Ovalles expresó su profunda gratitud por la oportunidad que se le brindó de liderar una de las franquicias más históricas y queridas del béisbol dominicano durante los últimos años.
En su mensaje, Ovalles destacó con orgullo los logros alcanzados bajo su gestión, los cuales marcaron una etapa importante en la organización. Entre los hitos mencionados por el ahora exgerente general se incluyen la conquista de un campeonato nacional, un título de la Serie del Caribe, así como el fortalecimiento y la construcción de un equipo competitivo que logró superar un inicio de temporada complicado para clasificar al round robin. Estos logros fueron un testamento de su visión, esfuerzo y dedicación para devolver a las Águilas Cibaeñas a la élite del béisbol invernal dominicano.
Ovalles también agradeció el apoyo y la confianza que recibió de parte de los directivos, jugadores, cuerpo técnico, y la fiel fanaticada de las Águilas Cibaeñas. A lo largo de su gestión, se ganó el respeto de sus colegas y fue reconocido por su capacidad de liderazgo, su habilidad para tomar decisiones clave y por su enfoque en el desarrollo tanto de jugadores jóvenes como de veteranos.
La noticia de su renuncia ha sorprendido a muchos en el ámbito del béisbol, pues su paso por la gerencia estuvo marcado por una serie de éxitos tanto dentro como fuera del campo. Sin embargo, Ovalles ha decidido dar paso a nuevos horizontes, dejando un legado de trabajo y esfuerzo al frente de una organización que sigue siendo uno de los pilares del béisbol profesional en la República Dominicana.
La renuncia de Ángel Ovalles marca el fin de una etapa exitosa para las Águilas Cibaeñas, pero también abre la puerta a nuevos retos y desafíos para la franquicia, que deberá buscar a su próximo líder para continuar con la construcción de un equipo que siga cosechando éxitos en el béisbol invernal.



