Las perspectivas para la economía chilena están llenas de contrastes. La inflación, una de las mayores tempestades provocadas principalmente por los retiros de fondos de pensiones y las ayudas fiscales durante la pandemia, ha cerrado con un 4,5 % el año pasado —considerado como un “buen dato” por el ministro de Hacienda, Mario Marcel— y continuará en descenso a partir del segundo semestre para concluir con un 3,6 % en diciembre. Por otro lado, el bajo crecimiento, un problema de raíces profundas y experimentado desde hace más de una década, seguirá acompañando al país sudamericano durante este 2025.
Los economistas, que consideran que no se puede cambiar sustancialmente la trayectoria de la economía este 2025, indican que hay factores externos que podrían incidir sobre la economía local como la incertidumbre global, que ha ido en aumento por conflictos militares, y la ralentización del crecimiento de China, el principal socio comercial de Chile. Sin embargo, también apuntan a que existen iniciativas legislativas, mayormente asociadas a la inversión, que podrían ser zanjadas en los próximos meses para obtener mejores resultados a futuro. Estas son las claves que pueden incidir en la economía chilena este 2025:
Los riesgos externos
La economía china, cuyo crecimiento se frenó en los primeros trimestres de 2024, repercute en el PIB de sus socios comerciales. Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico (OCEC) de la Universidad Diego Portales, explica que el desempeño del gigante asiático este año tendrán una incidencia en el precio de las materias primas, el aumento de las tasas de largo plazo a nivel mundial, junto con un efecto en el tipo de cambio y en la dinámica del sector exportador.
Por otro lado, Donald Trump, quien asumirá como presidente de Estados Unidos el 20 de enero, ha prometido aumentar aranceles a todas las mercaderías que ingresen al país norteamericano. “El alza reciente del tipo de cambio nominal desde noviembre, se explica en parte por este hecho, sumado a los riesgos de una guerra comercial que afectaría también a China, siendo este el principal socio comercial del país. También el mercado estima que las medidas anunciadas podrían tener un impacto positivo en el PIB de Estados Unidos en el corto plazo que, en medio de una economía y mercado laboral robusto, llevaría a aminorar la reducción de la Tasa de Política Monetaria en dicha nación”.
Es decir, el impacto para Chile sería indirecto. O, en todo caso, asociado a una posible menor expansión del volumen de comercio internacional, pero con incidencia en la volatilidad de los mercados financieros, reducción del precio de materias primas y un tipo de cambio depreciado.
Los acuerdos, marcados por un año electoral
Cualquier pacto para mejorar la economía chilena transitará este 2025 por la arena política, pues este año se realizarán elecciones presidenciales y parlamentarias. Ortiz dice que, en un período electoral, se suelen producir tensiones políticas, que pueden limitar la capacidad de alcanzar acuerdos legislativos en el Congreso, lo que ralentiza la posibilidad de avanzar en la agenda legislativa. “Esto tiene efecto en no abordar cambios legales o institucionales necesarios para un mejor dinamismo de la economía”.
Las promesas económicas de los candidatos más aventajados en los estudios de opinión también podrían llevar a modificar planes de expansión o inversión por parte de los inversionistas del sector privado.
El desenlace de proyectos legislativos claves
El Congreso chileno discute proyectos que, de ser aprobados, podrían tener una incidencia positiva sobre el crecimiento, según Joseph Ramos, académico de la Universidad de Chile y expresidente de la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018). Se trata de las propuestas que buscan simplificar la tramitación de permisos sectoriales y reformar el sistema de pensiones, pero también una que quiere terminar con la fragmentación de los partidos, a través de una reforma al sistema político que, de acuerdo con Vittorio Corbo, expresidente del Banco Central de Chile, podría facilitar acuerdos en materia de crecimiento.
Sobre esta última iniciativa, Ramos dice que “para cualquier gobierno, ya sea de izquierda o derecha, es difícil gobernar en un escenario como el actual, pero si se lograra aprobar un acuerdo que redujera el número de partidos, eso sería positivo para la economía”.



