El plan incluye el despliegue de efectivos militares y policiales en puntos estratégicos de Caracas y otras ciudades importantes, así como un reforzamiento de la seguridad en las instituciones gubernamentales, en los alrededores de la Asamblea Nacional y en lugares de concentración pública. Maduro explicó que la activación del operativo tiene como objetivo «garantizar la tranquilidad y el orden» durante los días anteriores y posteriores a su toma de posesión, prevista para el 10 de enero de 2025.
«Hoy hemos activado un dispositivo especial de seguridad, con la participación de todas las fuerzas armadas, para asegurar que este proceso se desarrolle con total normalidad. No permitiremos que los enemigos de la patria perturben el inicio de un nuevo período democrático», afirmó Maduro. en su intervención.
La medida llega en un contexto de creciente tensión política y social en el país, donde la oposición, grupos de derechos humanos y diversas organizaciones internacionales han expresado sus dudas sobre la legitimidad de las elecciones en las que Maduro resultó reelecto. En este marco, el presidente venezolano ha sido objeto de críticas.
El operativo militar también se produce en medio de rumores sobre posibles protestas y manifestaciones en contra de su gobierno durante la investidura. Líderes opositores, tanto dentro como fuera del país, han anunciado que estarán atentos a los acontecimientos, subrayando que no reconocerán su reelección y convocando a la ciudadanía.
El plan militar implementado por Maduro incluye la activación de unidades especiales de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y otros cuerpos de seguridad, con la misión de evitar disturbios y mantener el control en las principales ciudades del país. . Asimismo, se ha reportado la instalación de puntos de control en las principales autopistas y accesos a Caracas, con el objetivo de garantizar la seguridad de los desplazamientos hacia la capital.
A pesar de las tensiones políticas y sociales, Maduro ha insistido en que su reelección sea un reflejo de la voluntad popular y ha instalado a la unidad del país. Sin embargo, la situación en Venezuela sigue siendo incierta.
La investidura presidencial de Nicolás Maduro, que se llevará a cabo el próximo 10 de enero, será observada de cerca tanto por la comunidad internacional como por los venezolanos que esperan respuestas a las crecientes crisis políticas, etc.



