Según indicó el director del SNS, Mario Lama, esta medida responde a la creciente necesidad de proteger las instalaciones hospitalarias, especialmente en un contexto de aumento en la atención de pacientes y una mayor demanda de servicios de salud. «La seguridad en los hospitales es una prioridad para nosotros. La presencia de vigilantes garantiza un entorno más seguro y ordenado, lo cual es fundamental para el bienestar de nuestros usuarios.
Refuerzo de la seguridad en tiempos de creciente demanda
La implementación de esta medida surge como respuesta a situaciones de violencia y altercados que se han registrado en algunos hospitales en los últimos años. Además, la incorporación de vigilantes busca prevenir posibles conflictos, garantizar el cumplimiento de las normativas de seguridad y proteger las instalaciones, equipos médicos y suministros.
Los nuevos vigilantes han sido capacitados para actuar en situaciones de emergencia, colaborar en el control de accesos y brindar apoyo en la organización de espacios dentro de los hospitales, especialmente en áreas de alta concentración de personas.
Mejorando la experiencia de los pacientes
El SNS destacó que la integración de estos vigilantes también tiene como objetivo mejorar la experiencia de los pacientes al garantizar un ambiente tranquilo y seguro, donde puedan recibir atención médica sin preocupaciones adicionales. Asimismo, los nuevos refuerzos contribuirán a agilizar el flujo de pacientes y visitantes, evitando aglomeraciones y asegurando que las normas de seguridad se cumplan de manera efectiva.



